martes, 1 de febrero de 2011

Yo haría cualquier cosa para que tú estés a gusto conmigo, pero no contra tu voluntad.
Has hecho tanto por mí, que aún cuando me odiaras guardaría tu recuerdo como un valioso tesoro en mis memorias. Quién mejor que yo, para interpretar tus largos y dolorosos sigilos a mi lado. No te culpo por dejar de amarme, tu mundo y el mío son muy distintos y un gran abismo los separa. Aunque si esto no hubiera sucedido, no habría conocido tu universo, tus sueños, ni tus deseos. Me hubiera gustado estar ahí para acompañarte cuando los vieras realizados, pero mi dolor ante el silencio es más grande que mi esperanza de que aún me quieras. Por favor, no intentes hacerme creer que aún me amas, no lo hagas, porque solo me lastimas más en vez de ayudarme. Ya no me quieres, yo lo sé y no tienes que decirlo, no es necesario. Estaré bien sin ti, aunque sea una mentira. El atardecer será mi aliado para vivir y un día estaré como antes de conocerte, sola, pero tranquila. No te culpo de nada, no hay lugar en mi corazón para guardarte rencor, porque para ti solo tengo cariño. Toda esa felicidad a tu lado voy a conservarla, y si quieres de vuelta el amor que me diste, tendrás que arrancarme la vida, porque solo así, podrás hacerme olvidar...
Recuerda que siempre tendrás un lugar en mí y que cuando lo necesites haré lo posible por acompañarte...

No hay comentarios:

Publicar un comentario